Con esta entrada, voy a dar comienzo a una pequeña ilustración y explicación para todos vosotros de la historia de Amberes y, sobre todo, presentar algunos de los rincones más interesantes que me he encontrado en esta ciudad desde que comencé mi estancia, allá por el mes de agosto.

En primer lugar, me gustaría explicar el origen del nombre de la ciudad de Amberes, que en flamenco es Antwerpen. Esta palabra se divide a su vez en otras dos Ant y werpen que significan mano y lanzar, respectivamente. Y os preguntaréis: ¿qué narices nos importa a nosotros esto y qué tiene que ver con el origen de la ciudad? La historia dice que un gigante controlaba el río Schelde cobrando un peaje a los barcos que quería pasar. Si los capitanes de dichos barcos se negaban, el gigante les cortaba la mano y la lanzaba al río. Pero un día, un centurión romano, llamado Silvio Bravo, cortó la mano al gigante la lanzo al río. De ahí el nombre de la ciudad, y la presencia de una estatua en la Grote Markt de Amberes en la que se representa a este centurión con la mano del gigante.

Esta ciudad, como la mayoría de la gente conoce, se caracteriza por ser la capital de los diamantes. En Amberes, se fabrican y comercializan la mayor cantidad de diamantes del mundo. En el siguiente post explicaré algunas de las curiosidades sobre este aspecto.

Pero lo más importante en estos posts, será el descubrimiento de lugares más recónditos en la ciudad más grande de la zona de Flandes.  Uno de los lugares más bonitos y menos transitados de la ciudad se encuentra en la calle Oude Kommaarkt, concretamente en una bocacalle de la misma. Dentro de este lugar, se encuentran una gran variedad de restaurantes, que todavía no he tenido el placer de probar, pero que presentan platos típicos belgas en un paraje, cuando menos acogedor. Poca gente, incluída gente autóctona conoce la existencia de este lugar. La siguiente imagen puede reflejar la tranquilidad del mismo:

Este es el primer lugar escondido de Amberes que os voy a presentar, aunque en las próximas semanas tendréis la oportunidad de ver algunos de mis lugares favoritos de la ciudad, ya sea por sus vistas, o bien por su tranquilidad.

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