A pesar del ajetreo de las últimas semanas en lo que al tema laboral se refiere con cursos, informes y presentaciones varias, se ha de sacar también tiempo para disfrutar de un posible inicio de la primavera en Bélgica.

Después de un sábado teñido totalmente de gris (cosa que no pasa de ser habitual en estos lares), el domingo por la mañana amaneció con un sorprendente cambio de aspecto por parte del cielo de la ciudad de Amberes. Después de unas horas en casa, realizando tareas varias, decidí dar un paseo por las proximidades del río Schelde (Escalda en castellano) encontrándome con la siguiente imagen que alegra la vida a cualquiera,

La verdad es que a pesar de que siempre he alabado las ventajas de vivir en esta ciudad, y las facilidades que da, cuando uno se encuentra con este panorama tan halagüeño todavía se siente uno más afortunado de poder vivir aquí. La verdad es que las vistas desde el río en un día como éste hacen a uno más optimista y ve la ciudad de otra manera, pero no me podréis negar que con una imagen como ésta, uno afronta el día más contento y alegre,

Con este aspecto, y el inicio de semana que estamos teniendo y las temperaturas que según Don Maldonado vamos a tener durante la semana, se podría pensar que la primavera ha llegado a Bélgica, pero todavía no podemos lanzar las campanas al vuelo.

El siguiente post será para descubrir distintos rincones interesantes de la ciudad y explicar un poco la historia relacionada con el nombre de Amberes. Buena semana para todos

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